Existen varios modelos:
1.Modelos de interposición trapecio-metacarpiana de silastic, como La prótesis de Swanson, normalmente ya no se utiliza por problemas secundarios como es la siliconitis, debiendo reservarse solo para casos con nulo o escaso “stock” óseo del trapecio.
2.Prótesis tipo “rótula”, con las que se pretende dar los tres grados de libertad al pulgar: abducción – aducción, flexo-extensión y oposición. Los modelos asemejan “pequeñas prótesis de cadera” con el vástago anclado al primer metacarpiano y un cotilo insertado en el seno del trapecio.
Actualmente existen prótesis no cementadas de tipo rótula con recubrimiento de hidroxiapatita, y multimodulares, lo que nos permite ajustar al máximo el tamaño y la estabilidad de las mismas. La cirugía no indica un mayor tiempo quirúrgico que las otras técnicas, y el tiempo de inmovilización postoperatorio es de tres semanas, comenzando posteriormente la rehabilitación, que se prolongará por un periodo de tres meses. Su principal inconveniente es que carecemos de estudios a largo plazo de la vida de estas prótesis por lo que pueden precisar de cirugías secundarias en caso de desgaste, si bien por los conocimientos adquiridos en otras prótesis articulares, y siempre que no se les someta a un gran “stress” funcional y de fuerza podrían tener una supervivencia superior a los 15 años. Otro inconveniente puede ser su mayor coste económico. Están indicados en aquellos pacientes sin una gran demanda funcional, o de fuerza, y que no quieren o pueden mantener largos periodos de inmovilización de la mano. |